El rotafolios contra la pizarra mural ¿cuál es mejor?

Las pizarras murales y los rotafolios aunque presentan algunas diferencias estructurales sirven para lo mismo: para escribir y dibujar. Muchas veces como elemento de apoyo en una conferencia o exposición. ¿Pero cuál de los dos es mejor?

rotafolios

No es posible declarar un claro vencedor ya que ambos presentan algunas ventajas e inconvenientes. Podemos decir que está en función del tipo de ponencia que vaya a realizarse o según las preferencias del ponente el decantarse por uno u otro modelo.

La pizarra mural: mejor para grandes audiencias y exposiciones generales

La clásica pizarra de tiza o de rotuladores tiene una clara ventaja sobre los trípodes rotafolios: su tamaño suele ser mucho más grande. Por ello resulta mucho más conveniente para exposiciones que se imparten ante grandes audiencias. El rotafolios es tan pequeño que las personas situadas en las filas traseras no verían nada.

La pizarra mural resulta cuando la charla requiere un elemento visual de apoyo como un esquema general de los puntos a comentar. El ponente puede avanzar en sus explicaciones a partir de este croquis general. El público a su vez puede consultar el esquema para no perderse en el orden de los asuntos a tratar.

El inconveniente de la pizarra mural es la volatilidad del mensaje

No todo son ventajas con la pizarra mural. Para avanzar en el guión de la exposición el ponente debe borrar parte de las explicaciones. En ese momento resulta imposible retomar algunos de los pasajes expuestos. A menos, claro está, que se escriba de nuevo, lo cual no suele ocurrir

El rotafolios: ideal para exposiciones progresivas secuenciales

El rotafolios o papelógrafo típico tiene unas dimensiones mucho más reducidas que la pizarra mural. Habitualmente se emplean blocs de papel de tamaño Din A1. Por ello la audiencia debe ser mucho menos amplia o una buena parte de ella no verá absolutamente nada.

Sin embargo el rotafolios tiene una ventaja importante: sus contenidos son permanentes. Para avanzar en la conferencia el ponente sólo ha de pasar hojas. Pero si en cualquier momento debe volver sobre sus pasos puede hacerlo sin problemas. Esta técnica de exposición funciona muy bien cuando los hechos a contar se desarrollan de forma progresiva. Siguiendo una secuencia lógica.

Se acerca el otoño: equipa tu oficina con un perchero mural o de columna

El otoño ya está a la vuelta de la esquina y con él llegan las bufandas, las gabardinas, los chubasqueros y otras prendas de abrigo. Al caminar por las calles de tu ciudad observas que la vestimenta de las personas ha cambiado. Ahora habrá que esperar cinco o seis meses para poder volver a ver las mangas cortas.

Perchero de oficina

Entras en tu oficina y cuelgas tu abrigo en el perchero. Has sido de los primeros en llegar y has podido elegir incluso colgador. Todos sabemos lo que sucede cuando hay mas abrigos que colgadores. Todos hemos visto las habituales de pilas de prendas de abrigo…

Una oficina sin percheros

¿Te imaginas cómo sería la oficina si en los vestíbulos no hubiera percheros? Toda las prendas estarían amontonadas y distribuidas en los puestos de trabajo. Colgadas, probablemente, de la silla de oficina. El suelo, tal vez mojado con el agua que escurre, si es que ha llovido ese día.

¿Cómo puedes evitar que esto suceda?

¿Posees una oficina y no tienes aún un buen perchero en ella? ¿A qué estás esperando para comprar un perchero de oficina? Ver tu entorno de trabajo despejado y ordenado siempre es agradable y te ayudará a concentrarte mejor en tus tareas.