Calculadoras de doble memoria: ideales para cálculos complejos

Calculadoras de doble memoria: ideales para cálculos complejos


Un tipo de calculadoras poco conocidas pero realmente útiles son las calculadoras de doble memoria. Generalmente cualquier calculadora de sobremesa suele incluir una memoria que permite realizar cálculos parciales. Para ello la mayoría de los modelos incluyen tres teclas. La tecla M+ permite añadir el resultado en pantalla a la memoria, la M- sirve para restarlo y la última (MRC) nos permite obtener el resultado y borrar la memoria. De esta forma podemos realizar operaciones secundarias y mantener un sumatorio independiente. ¿Pero qué ocurre si tenemos que realizar un cálculo complejo que requiere utilizar la memoria?

Calculadora de dos memorias
Calculadora doble memoria Citizen SDC-414

Si sólo contamos con una calculadora de memoria simple -lo habitual- no nos quedará más remedio que realizar lo siguiente:

  1. Anotamos el valor que tiene actualmente la memoria
  2. Procedemos al cálculo complejo utilizando la memoria
  3. Añadimos el número que teníamos anotado

Evidentemente esto supone una pérdida de tiempo y si tenemos que realizar un gran número de operaciones no seremos demasiado productivos. ¿La solución? La calculadora de doble memoria.

¿Cómo funcionan las calculadoras de doble memoria?

Este tipo de dispositivos tienen el mismo aspecto que una calculadora de sobremesa normal y corriente pero tienen dos juegos de teclas independientes para gestionar las dos memorias. De esta forma podemos mantener el sumatorio principal y podremos utilizar la memoria secundaria para cálculos complejos. Cuando tengamos el resultado lo añadiremos a la memoria primaria. Este tipo de herramientas resultan muy útiles sobretodo para la contabilidad.

Uno de los fabricantes que produce calculadoras de doble memoria es Citizen. Por ejemplo la SDC-414. Esta calculadora no sólo tiene la doble memoria sino que también incluye algunas características que permiten aumentar aún más la productividad como la tecla de doble cero (00) y de triple cero (000). Estas teclas ahorran muchas pulsaciones cuando se introducen grandes números (centenas, millares, etc.). Aunque no lo parezca esta reducción de una o dos pulsaciones en cada cifra grande es muy importante y puede suponer mucho ahorro de tiempo.

 

Los mejores sacapuntas de manivela

Los mejores sacapuntas de manivela


Los sacapuntas de manivela permiten afilar una gran cantidad de lápices en muy poco tiempo. Resultan herramientas indispensables para dibujantes que quieran mantener siempre afilada su colección de pinturas.

sacapuntas-camara
Un sacapuntas de manivela con estética de cámara de fotos antigua

La cuchilla helicoidal de estos utensilios talla la punta del lapicero dejando un buen acabado. Muy superior al que se obtiene con los sacapuntas de mano con cuchilla recta.

El único inconveniente que tienen es su precio elevado. Creemos que para usuarios esporádicos de pinturas de madera su compra no tiene mucho sentido. Pero un artista que tenga un gran número de lápices encontrará en él un buen aliado. Una herramienta que te permite tener las pinturas afiladas sin perder demasiado tiempo en esta engorrosa labor.

Su depósito de virutas evitará que ensuciemos la mesa de nuestro escritorio.

¿En qué debemos fijarnos a la hora de comprar un sacapuntas de manivela?

Hay dos puntos muy importantes a tener en cuenta:

  • La robustez de su estructura
  • El mecanismo de fijación a la mesa

Estos sacapuntas por su diseño deben estar bien anclados a la mesa para evitar su desplazamiento. Sólo así resultan realmente efectivos. La idea es meter el lápiz y darle a la manivela. No tener que sujetarlo con las manos haciendo malabarismos. Para ello suelen incluir una ventosa. Si tenemos la oportunidad de probarlo comprobaremos que la fijación es correcta y que no se mueve demasiado.

La segunda consideración es comprar un modelo que esté fabricado con materiales resistentes. Los modelos con piezas de plástico no son recomendables. Antes o después se romperá alguno de sus elementos y, a menos que vendan repuestos, nos quedaremos sin afilalápices.

A continuación os ofrecemos algunas reseñas de sacapuntas de manivela.

Sacapuntas Derwent

Derwent—una de las mejores marcas de lápices para artistas—ofrece sus propios sacapuntas de manivela.

Los afilalápices de mesa Derwent incluyen una mordaza para fijar la herramienta al escritorio. La punta que produce es muy larga y afilada. Este modelo de Derwent está indicado para todo tipo de lápices: de mina dura o mina blanda y puede afilar lapiceros con grosores de hasta 8 mm.

Sacapuntas Derwent
Sacapuntas de manivela Derwent

Las mayoría de las opiniones de los compradores de este sacapuntas Derwent coinciden en cuatro puntos:

  • El tipo de punta es larga y muy afilada. Es útil como alternativa al afilado manual del lápiz con cuchilla cúter
  • En alguna ocasión la mina del lápiz se rompe dentro del afilalápices (se puede retirar fácilmente con la ayuda de un alambre)
  • Afila todo tipo de lapiceros: tipo escolar con mina de cera, profesionales con minas al aceite o acuarelables, pasteles, plastidecor, etc.
  • Es ideal para afilar grandes cantidades de lápices en muy poco tiempo


Derwent – Sacapuntas, negro

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Derwent 2302342 – Estuche con sacapuntas, color negro y blanco

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El diseño de este afilalápices de mesa es muy sencillo y discreto. Incluye un depósito para la recogida de virutas y un frontal extensible. Algunos usuarios señalan que algunos lápices quedan marcados con la mordaza de sujeción.

En definitiva se puede decir que es un sacapuntas muy barato con una calidad aceptable. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que su valoración no es demasiado alta (entre 3 y 4 estrellas), muy por debajo de la valoración de los lápices de colores Derwent (con muchos modelos cerca de las cinco estrellas).

Sacapuntas de manivela Caran d’Ache

sacapuntas-carandache.jpg Un excelente sacapuntas de escritorio fabricado en Suiza por la prestigiosa marca de instrumentos de escritura y dibujo Caran d’Ache.

Una de las ventajas más importantes de este sacapuntas es que lo podemos fijar de manera segura sobre cualquier mesa o estantería.

Este modelo sirve para filar lápices de cuatro a diez milímetros de diámetro. Afila tanto los lápices redondos como los hexagonales.

Esta construido con materiales muy robustos. La mayor parte de su cuerpo así como su mecanismo y cuchilla de corte son de acero. No es barato ya que cuesta unos 120 euros pero puede durarnos toda la vida así que vale la pena hacer el esfuerzo.

Las opiniones que tiene este afilalápices son muy positivas. Muchos alaban el excelente centrado de la punta y la buena sujeción del mismo a la mesa. No es de extrañar ya que la propia Caran d’Ache también fabrica lapiceros de madera. Su conocimiento les ha permitido diseñar un excelente sacapuntas de escritorio. Recomendado.

Sacapuntas de escritorio Faber-Castell 180963

Sacapuntas de escritorio Faber-CastellEl sacapuntas de escritorio Faber-Castell 180963 es un modelo de sobremesa con manivela y cuchilla helicoidal.

El afilado que deja en los lápices es de buena calidad. Sirve para afilar los lápices de grafito, los de colores y las pinturas de madera pastel. No es adecuado para lápices de mina muy blanda ya que romperá las puntas.

Deja un buen afilado pero no es demasiado robusto

Una de las quejas que tienen los compradores de este afilalápices Faber es que algunas sus piezas de plástico se rompen al cabo del tiempo. Obviamente no es comparable -ni por el precio ni por la calidad de sus materiales- con un afilalápices de El Casco.

Teniendo en cuenta que estamos hablando de un sacapuntas de escritorio de más de ochenta euros consideramos este hecho como algo inaceptable.

¿En qué se diferencia una destructora cara de una barata?

¿En qué se diferencia una destructora cara de una barata?


Las destructoras de papel, al igual que sucede con toda máquina de oficina, o mejor dicho, con cualquier máquina en general pueden ser buenas o malas. Podemos comprar una trituradora por unos 30 euros o gastarnos más de 2000 euros en un modelo industrial. Evidentemente no van a tener las mismas prestaciones. Faltaría más. ¿Pero en qué se diferencia una destructora barata de una cara?

papel-triturado

Los materiales y el cuerpo de las trituradoras de papel no fueron hechos todos iguales

Una máquina de triturar papel de 30 euros tiene cuchillas de juguete. Monta un motor eléctrico ridículo. Como mucho pesará tres o cuatro kilos y apenas será capaz de procesar cuatro o cinco hojas simultáneamente. Para ensamblar estos componentes no hace falta romperse mucho la cabeza. Una carcasa de plástico será más que suficiente. Las destructoras de papel más baratas tienen estas características.

En cambio una destructora de documentos industrial con capacidad para triturar fajos de 20 hojas no sólo necesita un buen motor y unas buenas cuchillas. El cuerpo y su estructura deben estar bien diseñados para soportar el esfuerzo del motor y evitar vibraciones y ruidos. Una máquina de cincuenta kilos no puede tener cuerpo de plástico. Necesita un chasis metálico de acero al carbono. Sobre el irán atornillados los componentes. Por último se colocarán tapas embellecedoras. Puede parecer de plástico, pero tiene el alma de metal.

Aquí tenemos pues la primera de las diferencias. Los materiales con los que está fabricada. A mayor precio mayor calidad en las materias primas usadas. Y mayor vida útil de la máquina. Como ocurre con casi todo lo que podemos comprar. Lógico

Las cuchillas de las destructoras de papel. Ni cortan lo mismo ni cortan igual

Una destructora barata no es capaz de triturar demasiadas hojas al mismo tiempo. Su cabezal de corte está hecho de acero ordinario. Su motor tampoco es muy grande. Las dimensiones de sus cuchillas son reducidas. Notaremos que se calienta enseguida. Es lo que se puede esperar en una máquina de cincuenta euros.

Si nos vamos al otro extremo. A una destructora industrial. Encontraremos que sus cuchillas están elaboradas con acero endurecido de excelente calidad. Ya no será un simple acero al carbono. El fabricante, posiblemente habrá escogido acero inoxidable u otro tipo de acero aleado con elementos especiales como el boro, el molibdeno, el cromo o el vanadio. Estos aceros reforzados son mucho más duros que el acero ordinario. Además de cortar mejor duran más tiempo afilados.

Esta claro que un cabezal de corte barato no corta el mismo número de hojas que uno industrial. Pero no sólo se diferencian en esto. Tampoco cortan igual. Las máquinas más baratas destruyen el documento en forma de tiras alargadas. Recomponerlo sería laborioso pero no imposible. En cambio un modelo de alta gama pulveriza el papel en micropartículas. Recuperar la información es sencillamente imposible. Además las buenas destructoras de documentos pueden triturar las grapas y los clips de los documentos directamente.

Los diferentes motores eléctricos empleados en las destructoras de documentos

Podríamos decir que el motor es lo más importante de la destructora. No es del todo cierto. Pero desde luego de su calidad depende el correcto funcionamiento de la máquina. De poco sirve tener una estructura robusta y una cuchilla excelente si no tenemos un buen motor capaz de proporcionar la energía necesaria para mover la máquina y realizar el corte.

Los motores eléctricos baratos suelen girar rápido pero no pueden vencer esfuerzos elevados. Es decir tienen un par motor bajo. Es mucho más económico fabricar un motor rápido que uno potente. Sin embargo en una destructora necesitamos lo segundo. Un motor capaz de vencer una gran resistencia incluso a bajas revoluciones. Esta es otro de los aspectos clave que diferencian una destructora buena de una mala.

Como consecuencia de este hecho aparecen más diferencias. Algunas máquinas incluyen mecanismos de seguridad para evitar el sobrecalentamiento del motor. Esto puede suponer desde sensores de temperatura o temporizadores que desactivan la máquina en determinados momentos para evitar daños en el motor. Los mejores modelos incluyen otro tipo de sensores que nos pueden avisar de que estamos introduciendo más hojas de las que deberíamos. Las mejores destructoras de documentos son capaces de funcionar de manera continua sin someternos a periodos de reposo.

El tamaño de la papelera

Es la última de las diferencias que existen. Y va en consonancia con el resto de cualidades. Una destructora barata como no puede triturar demasiado papel tiene un depósito bastante pequeño. Nos obliga a vaciarlo continuamente.

Sin embargo con una máquina industrial podemos tirarnos diez días triturando papel antes de que nos veamos obligados a abrir el depósito y cambiar la bolsa.

Conclusión

Como con todo en la vida una máquina cara nada tiene que ver con una barata. Por ejemplo: no se puede pretender comprar una destructora de treinta euros si nuestra empresa tiene doscientos empleados. Una mínima investigación nos permitirá elegir el modelo correcto de destructora incluso si no sabemos demasiado sobre el asunto.

Y es que como suele ocurrir la marca de la máquina no es lo más importante. Lo fundamental es comprar una destructora del segmento de uso adecuado a nuestras necesidades. Entre el modelo más barato de 30 euros y los más caros de más de 2000 existe toda una gama intermedia de modelos que pueden cubrir, sin lugar a dudas, nuestras necesidades.

¿Qué impresora de etiquetas comprar? La guía definitiva

¿Qué impresora de etiquetas comprar? La guía definitiva


Comprar una impresora de etiquetas puede ser una de las mejores decisiones que tomemos. Estas máquinas son increiblemente útiles y prácticas para organizar y rotular todo tipo de elementos. Ahora bien, decidir qué modelo comprar no es nada sencillo. Existen muchas marcas y modelos con prestaciones diferentes y es bastante complicado determinar qué modelo es el más util para nuestras necesidades. En esta guía intentamos resumir los puntos clave a tener en cuenta a la hora de comprar una impresora de este tipo.

¿De plástico o de papel?

La primera duda y la más importante de todas. ¿Quieres imprimir etiquetas sobre plástico o sobre papel? Antes de que empieces a sufrir pensando cuál te resulta más adecuada te diré una cosa: hay impresoras que imprimen en ambos soportes. Eso sí, no son baratos. Por lo tanto si eres capaz de decantarte por una de las dos opciones mucho mejor. Veamos cuales son los pros y los contras de cada una.

Impresoras de etiquetas de papel

Estas máquinas imprimen sobre un rollo de etiqueta continuo o no que posteriormente cortan a la medida deseada. Es la típica etiqueta de toda la vida. Con una textura muy satinada y lisa y el dorso autoadhesivo. Soportan algo de humedad ocasional pero no es una etiqueta que se pueda exponer a la intemperie ya que se estropea rápidamente y queda inservible. Este es el tipo de consumibles que utilizan:

Rollo de etiquetas Dymo
Rollo de etiquetas Dymo

Como se puede comprobar son las clásicas etiquetas de bordes redondeados. Vienen sobre el típico papel plastificado. La separación que existe entre las etiquetas hace muy sencillo despegar las mismas. Como ves aquí las dos cuestiones fundamentales son. Primero, qué tamaños de etiquetas puede utilizar la impresora y segundo, si soporta los rollos de etiqueta continua. En caso de poder utilizar etiquetas continuas hay que asegurarse de que incluyan el corte automático del papel (suele ser lo habitual).

El uso más frecuente para estás etiquetas es la elaboración de direcciones de envío. Se pueden pegar sobre bolsas, sobres y cajas de cartón. Pero también existen otras aplicaciones como la identificación de productos, el marcaje de precios, la rotulación de archivadores o carpetas, etc. La condición es que se utilicen siempre en interiores.

Impresoras de etiquetas de plástico

Este otro tipo de etiqueta nada tiene que ver con el anterior. El soporte de esta etiqueta es una tira adhesiva de plástico muy resistente que se corta desde la máquina a la longitud deseada. Existen varias anchuras pero ninguna se acerca a los tamaños de las pegatinas de papel. Las etiquetas de plástico son estrechas, alargadas y, sobre todo, resistentes a la intemperie. Aquí es donde está su mayor diferencia con respecto a las de papel. Estas etiquetas sí las podemos utilizar en el exterior y sin miedo a que se estropeen por culpa de las inclemencias metereológicas. Aquí tenéis un ejemplo:

Cinta de rotular Dymo
Cinta dymo manual de color verde

El modelo de la foto es para una rotuladora de cintas manual. Son las clásicas máquinas en las que se graba la cinta en relieve letra a letra. En las electrónicas la impresión se realiza sin relieve. Pero el ejemplo sirve para entender la diferencia. Como ves, aunque también son etiquetas no se parecen en nada a las de papel y tampoco se utilizan para lo mismo.

Las etiquetas de cinta se usan para organizar y clasificar todo tipo de elementos. Tanto en interiores como en exteriores. De manera que pueden ser utilizadas para poner el nombre a nuestros objetos, identificar todo tipo de botes o cajas en la cocina, rotular la fecha en archivadores o carpetas, anotar la dirección IP de ordenadores, impresoras de red o servidores, etc. A pesar de haber hecho ya suficiente énfasis sobre ello, insisto una vez más, son resistentes al exterior: no se degradan por la acción de la lluvia, del viento o de los rayos solares. Esto las hace ideales para etiquetar cosas situadas en almacenes exteriores: estanterías, carretillas elevadoras, transpaletas, etc.

¿Entonces etiquetadora de plástico o de papel?

Con la información anterior ya deberías saber qué tipo de etiquetadora necesitas. Si aún tienes dudas y crees que puedes necesitar generar etiquetas de ambos tipos entonces no te queda más remedio que comprar una impresora dual.

¿Qué impresora comprar?

Vamos a analizar tres modelos de impresoras. En primer lugar dos modelos exclusivos para cintas de plástico y finalmente un modelo dual para papel y para cinta de plástico reforzada. Los tres casos son de la marca Dymo. Una buena marca que está especializada en la fabricación de este tipo de productos.

1. La Dymo LabelManager 160: el modelo básico de Dymo. La rotuladora más económica dentro de las electrónicas.

La LabelManager 160 es una impresora de etiquetas de cinta plástica. A pesar de su precio reducido es bastante completa. Se puede escribir el texto con gran rapidez ya que tiene un teclado tipo QWERTY. Las teclas están dispuestas igual que en el teclado del ordenador por lo que no se pierde tiempo buscando cada una de ellas. Además se pueden aplicar estilos rápidos muy fácilmente como la negrita, la cursiva o el subrayado. También se puede enmarcar el texto si se desea. Incluye más de 200 símbolos e imágenes de librería listas para su uso.

Rotuladora Dymo LM160
Impresora de etiquetas Dymo LabelManager 160

Digamos que con la excepción de las rotuladoras manuales (de las que no hablaremos aquí por ser muy engorrosas de utilizar) la LabelManager 160 es una de las rotuladoras más baratas que podemos comprar.

Otras características de la Dymo LM160

  • Posibilidad de impresión de códigos de barras (es necesario conectarla al ordenador)
  • Utiliza las etiquetas Dymo modelo D1
  • Cintas plásticas muy resistentes y longevas incluso en exteriores
  • Corte de la cinta semiautomático mediante botón: es más útil que el corte automático ya que nos ofrece la posibilidad de imprimir muchas etiquetas y cortarlas posteriormente con tijeras si, por el motivo que sea, nos resulta más conveniente hacerlo así.
  • Se pueden imprimir símbolos personalizados
  • Hay disponibles una gran variedad de cintas: con diferentes combinaciones del color de la cinta y del texto
  • Utilizable para rotulación de ropa si se emplea la cinta especial de soporte textil
  • Varios tamaños de tipografía y estilos de texto

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2. Dymo LabelManager 280: con pantalla de doble línea, mejor resolución de pantalla y batería de litio.

Aparentemente la etiquetadora Dymo LM280 es muy similar a su hermana inferior pero tiene algunas mejoras importantes. Por ejemplo su pantalla es de doble línea y de mayor resolución: se pueden visualizar hasta treinta y dos caracteres en cada línea en vez de trece. Tiene más símbolos y su velocidad de impresión es algo superior. Pero lo más importante es que funciona mediante batería de litio recargable a través de conexión USB. Así que nos olvidamos del engorro de cambiar las pilas.

Rotuladora LM 280
Impresora de etiquetas LabelManager 280

Otra característica importante de la LM280 es que es conectable al ordenador y se puede importar gráficos o imágenes personalizados. Si bien este tipo de máquinas tiene una resolución de impresión bastante reducida, monocromática por lo que las imágenes impresas no se ven con demasiada nitidez. Pero si se va a utilizar con mucha frecuencia vale la pena invertir en este modelo debido a la batería de litio.

Importante: la pantalla no muestra la etiqueta en modo WYSIWYG

Una cosa que hay que tener en cuenta tanto con esta máquina como con el modelo básico es que su pantalla no es WYSIWYG (siglas de What you see is what you get, “lo que ves es lo que obtienes”). Esto implica que cualquier estilo o tamaño de fuente no lo vamos a poder ver hasta que hayamos impreso la etiqueta. Así que nos llevará un tiempo y unas cuantas pruebas ensayo y error para conseguir la soltura necesaria para su manejo.

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3. Dymo LabelWriter Duo: etiquetas de papel y etiquetas de cinta desde la misma máquina

Antes había dicho que había un modelo que permitía la impresión de los dos tipos de etiquetas. Pues aquí la tenemos. Es la Dymo LabelWriter Duo, lo primero que hemos de observar es que no es una impresora LabelManager que es el nombre empleado por Dymo para su serie de rotuladoras. ¿Qué quiere decir esto? Que no es una impresora de cintas con función adicional de etiquetas de papel sino más bien lo contrario: una impresora de etiquetas de papel que además puede imprimir en cintas de plástico.

En segundo lugar hay que tener claro que es un modelo mucho más caro que los anteriores ya que cuestá en torno a 180 euros frente a los 30€ y 60€ respectivamente de los modelos LM160 y LM280. Teniendo esto bien claro, ahora sí, vamos a ver sus prestaciones.

Impresora de etiquetas LabelWriter Duo de Dymo
Impresora de etiquetas LabelWriter Duo de Dymo

Dymo LW450 Duo: una impresora rápida de etiquetas de doble función

Como ya hemos dicho esta es su principal cualidad. El tipo de etiquetas de papel que puede emplear son los consumibles Dymo tipo LW LabelWriter y las cintas de plástico Dymo D1. Sobre ambos formatos imprime con bastante rapidez ya que puede producir unas setenta etiquetas de papel por minuto o bien unas diez cintas de plástico.

La impresión sobre papel funciona mediante tecnología térmica directa. Es decir no lleva en su interior cartuchos de tinta o de tóner lo cual es una gran ventaja. En vez de eso un cabezal térmico “quema” directamente el papel especial sensible al calor de la etiqueta LabelWriter. Así que los unicos consumibles que tendremos que comprar son las propias etiquetas y cintas.

Alta resolución, pero sólo en las etiquetas de papel

La resolución de la LabelWriter 450 es de 600×300 ppp lo que permite imprimir gráficos o códigos de barras de manera nítida. Pero sólo sobre las etiquetas de papel ya que la resolución sobre las cintas de plástico es la habitual de las otras rotuladoras de 180 ppp. Las etiquetas de direcciones pueden tener hasta cuatro líneas.

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Conclusión

Si sólo necesitamos una rotuladora de cintas podremos comprar una por 30€ o 60€. Las impresoras de etiquetas de papel son en general más caras y por este motivo es buena idea comprar directamente el modelo duo y tener también la posibilidad de imprimir cintas.