Lápices de colores: ¿merece la pena comprar unos caros?

Lápices de colores: ¿merece la pena comprar unos caros?


Una estuche de doce lápices de colores puede costar poco más de dos euros o superar holgadamente los veinte si nos vamos a unos lapiceros de colores profesionales como los Polychromos de Faber-Castell o los Derwent Studio.

¿Por qué tanta diferencia de precio? ¿Está justificada? ¿Qué diferencia existe entre los lápices de colores baratos de calidad escolar y un lápiz de color profesional para artistas?

Lápices de colores

La calidad de los lápices de colores escolares —por ejemplo unos Alpino o los modelos básicos de Faber-Castell o Staedtler— no tiene nada que ver con la de los lapiceros para artistas y profesionales.

La madera, el tipo de encolado de la mina, la forma del lapicero y sobre todo, el tipo de pigmento empleado en su composición, son todos ellos factores que influyen, y mucho, en como se comportará la pintura cuando dibujemos y pintemos sobre el papel.

¿Cuáles son las diferencias principales entre los lápices escolares y los profesionales?

En primer lugar está el tipo de mina. La mina puede ser con base a la cera o al aceite. Y también los hay con mina acuarelable soluble en agua.

En general, los lápices con mina al aceite están mejor valorados por los artistas y pintores profesionales. Pero, sean o no al aceite, la clave de los lápices profesionales para artistas es esta: los colores se mezclan mucho mejor entre sí.

Lápices de colores profesionales
Lápices de colores Derwent Studio

Con un estuche de doce lápices profesionales el artista no está limitado a los doce colores. Con los lápices para el colegio podríamos decir que sí. La buena miscibilidad del pigmento es uno de los motivos que justifican el elevado precio de estas pinturas.

Además, los lápices al aceite permiten su difuminado con la ayuda de un pincel empapado en parafina. Asimismo, este tipo de mina no produce un fenómeno conocido como la afloración de la cera.

¿Qué es la afloración de la cera? (En inglés: wax bloom).

El fenómeno del wax bloom es una especie de capa blanquecina que puede aparecer en los dibujos horas o días después de haberlo pintado. Esto se debe a la afloración de parte de la cera a la superficie. Es un efecto parecido al que se produce en las soleras de hormigón fresco, en las que lo que aflora es el agua. Con unos lápices de colores oleaginosos como los Faber-Castell Polychromos esto no sucede.

Resistencia de los pigmentos a la luz en los lápices de colores profesionales

Otra diferencia fundamental entre un lápiz y otro es la resistencia de los pigmentos a los rayos ultravioleta y al agua.

En los lápices escolares esto no es algo que cobre demasiada importancia. Sin embargo, un artista profesional necesita colores permanentes para sus obras. Los pigmentos y tintes resistentes a los rayos UV son bastante más caros. Es una de las razones por las que existe una diferencia de precio tan grande entre un producto y otro. Y lo mismo sucede con la resistencia al agua.

Lápices de colores Polychromos
Lápices Faber-Castell Polychromos

La resistencia de la mina a la rotura

La madera y el tipo de encolado también son importantes. Una de las mejores maderas es la de cedro de California. Para que la mina no se rompa con la presión, es necesario que ésta se encuentre bien encolada a la madera. Esta cualidad la vamos a encontrar sin problema en un lápiz de buena calidad pero no necesariamente en los lápices de colores baratos de gama escolar.

Algunas marcas de lápices de colores eran, tristemente, conocidas por su baja resistencia a la rotura. En la actualidad, muchos fabricantes se han pasado al sistema de encolado total y la calidad del lápiz ha mejorado notablemente.

Por otro lado, algunos lápices escolares ya ni siquiera se hacen con madera sino con un material sintético especial compuesto por serrín y plástico. Esta técnica es perfectamente aceptable para los lápices escolares ya que se evita la tala de árboles. Sin embargo, las marcas de lápices profesionales continúan empleando madera de verdad para fabricar sus lapiceros.

El afilado, mejor en los lápices de colores profesionales

Una madera de calidad y un encolado con el adhesivo adecuado permiten afilar los lápices con una gran precisión. Es lo que ofrecen los lápices profesionales. El afilado será más apurado aún si utilizamos un afilalápices de manivela. Y también hay artistas que afinan sus puntas aún más utilizando una lija de grano muy fino.

Que podamos obtener un buen afilado es algo imprescindible para poder ejecutar con precisión los detalles más pequeños del dibujo.

Virutas de lápices de colores

Los lápices de colores profesionales se pueden comprar en una mayor variedad de colores

Los lápices para artistas como los Faber-Castell Polychromos o los Derwent se venden en estuches de hasta 120 colores. Esta gran variedad de tonalidades y matices no la podemos encontrar en los lápices escolares que se quedan, como mucho, en 36 o 48 colores.

Entonces, ¿qué lápices de colores comprar?

A la hora de escoger los lápices encontraremos una gran variedad de modelos intermedios entre los lápices escolares más básicos y los lapiceros para artistas y pintores profesionales de marcas como Derwent o Faber-Castell. Generalmente, el precio suele ir en consonancia con la calidad del lápiz. Los lápices escolares llegan a ser hasta diez veces más baratos que los profesionales.

Si planeamos utilizar los lápices para pintar mandalas o nos hemos puesto como objetivo aprender a dibujar y colorear en serio, merece la pena comprar unos lápices profesionales. Aunque sea un estuche pequeño. Tampoco se trata de comprar uno de los elegantes maletines de madera de 120 colores. Y para el uso escolar, cualquiera de las marcas conocidas dan buen resultado: Staedtler, Faber-Castell, Stabilo, Alpino, Bic, etc.